La historia clínica debe incluir la vida laboral
La detección precoz de los tumores ocupacionales se vería favorecida si la historia clínica incorporase la vida laboral del paciente y el médico tuviera en cuenta estos datos al estudiar sus síntomas.
Redacción Oviedo
03/09/2007
Entre el 4 y el 5 por ciento de los tumores en España son de origen ocupacional. Sin embargo, los casos reconocidos como tales son una fracción mínima de los que realmente se producen. Para corregir esta situación el médico juega un papel fundamental.Una de las actuaciones necesarias para mejorar la detección es la incorporación de la vida laboral del trabajador a la historia clínica.Esta es una de las conclusiones de un estudio en cuya elaboración ha participado el Instituto Universitario de Oncología del Principado de Asturias (Iuopa) y según el cual cada año se producen en España entre 2.000 y 4.000 fallecimientos como consecuencia de un tumor de origen laboral. Sin embargo, en 2004 sólo se identificaron seis casos de cáncer ocupacional, "lo cual refleja una evidente y llamativa tasa de infradeclaración que es la más alta de Europa" según señala Adonina Tardón, jefa de la Unidad de Epidemiología Molecular del Cáncer del Iuopa. "Ello dificulta enormemente la prevención".Para corregir esta situación es necesario seguir avanzando en la concienciación "de los empresarios que deben poner a disposición de sus empleados los mecanismos de protección adecuados si es absolutamente imposible sustituir el material cancerígeno por otro, de los propios trabajadores que tienen la obligación de utilizar dichos medios y de la Administración que debe vigilar el cumplimiento de la normativa".Latencia prolongadaSegún la especialista, el objetivo debe ser reducir a cero los tumores de origen ocupacional. Sin embargo, aunque la prevención ha mejorado notablemente en los últimos años, el periodo de latencia de estos cánceres hace que algunos de los diagnósticos que se producen ahora sean consecuencia de exposiciones "que se iniciaron hace 20 ó 30 años".Aquí el objetivo debe ser el diagnóstico precoz y para ello es fundamental que a la historia clínica del trabajador se incorpore la vida laboral y que "ante determinados situaciones el médico piense en una posible asociación entre la sintomatología del paciente y su ocupación laboral actual o pasada. Para ello debe preguntarle no sólo sobre su profesión u oficio, sino el puesto concreto en el que trabaja y qué tipo de herramientas o sustancias emplea".La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer ha identificado 30 agentes químicos o físicos presentes en el ámbito laboral como cancerígenos humanos y 133 como posibles, así como 18 ocupaciones que pueden estar asociadas con un aumento del riesgo.La mayor parte de los tumores de origen laboral son de pulmón y vejiga urinaria. Otros tumores de origen laboral son el mesotelioma, atribuido casi únicamente a la exposición al amianto, así como el de fosas nasales, vinculados a la exposición al polvo de madera y metales, mientras que leucemias y linfomas se asocian a contacto con disolventes e insecticidas.
http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/mi_dm/politica_sanitaria/nacional/es/desarrollo/1030854_02.html
lunes, 3 de septiembre de 2007
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